En el Día Mundial de la Voz, que anualmente se conmemora el 16 de abril, el Colegio de Logopedas del País Vasco (CLPV/ELE) pone el foco en la importancia de cuidarla, no solo como herramienta de comunicación, sino como parte esencial de cada persona.
Tal y como señala Olga Bermúdez, vicepresidenta del Colegio de Logopedas del País Vasco y experta en voz, «la voz es la huella sonora que nos define. Además, cambia con el tiempo, con las experiencias, con el cuerpo y con las emociones. Por eso, atenderla es también una forma de cuidarnos».
Según detalla la experta, «la voz no es solo un medio para hablar; es mucho más que un sonido: es identidad, es presencia, es una forma única de estar en el mundo. Cada voz es irrepetible, propia, profundamente ligada a la historia, las emociones y la personalidad de quien la emite. A través de ella nos reconocen, nos expresamos y conectamos con los demás. Nuestra voz nos acompaña toda la vida y, sin embargo, pocas veces le prestamos la atención que merece».
Para paliar esta situación, desde el Colegio de Logopedas del País Vasco se propone a la ciudadanía de Euskadi una serie de recomendaciones sencillas y útiles para cuidar la voz sin esfuerzo y con pequeños gestos diarios.
Consejos para el cuidado de la voz:
- Mantener una buena hidratación es fundamental, ya que las cuerdas vocales necesitan estar lubricadas para funcionar correctamente.
- Evitar carraspear de forma habitual, sustituyéndolo por un pequeño sorbo de agua o una deglución consciente, ayuda a prevenir irritaciones.
- También es importante respetar los tiempos de descanso vocal, especialmente en profesiones que exigen un uso intensivo de la voz.
- Es recomendable no hablar por encima del ruido ambiental o gritar, ya que esto incrementa el esfuerzo vocal.
- Igualmente, conviene no susurrar de forma prolongada, porque también puede generar tensión en la laringe.
- Mantener una postura corporal adecuada facilita una respiración y emisión de la voz eficientes.
- Procurar una respiración nasal siempre que sea posible es aconsejable, favoreciendo así la humidificación y el filtrado del aire.
- El entorno influye más de lo que parece: los ambientes secos, con calefacción o aire acondicionado, pueden resecar la mucosa bucal, por lo que es recomendable humidificar los espacios.
- Asimismo, conviene moderar el consumo de sustancias irritantes como el tabaco, el alcohol o la cafeína, que pueden afectar negativamente a la calidad vocal.
- Calentar la voz antes de un uso prolongado —especialmente en quienes trabajan con ella— y realizar pequeñas pausas durante el día, ayudan a prevenir la fatiga vocal.
- Del mismo modo, hablar lo mínimo imprescindible cuando aparece dolor o fatiga intensa es una señal de respeto hacia el propio cuerpo.
- El descanso nocturno y una buena calidad del sueño son aliados imprescindibles para una voz saludable.
- Además, mantener, en la medida de lo posible, una alimentación equilibrada evita el reflujo gastroesofágico, otro factor que puede dañar las cuerdas vocales.
- Por último, escuchar la propia voz, atender a sus cambios y consultar con profesionales ante cualquier alteración persistente son aspectos clave para prevenir problemas mayores.
